28 ene. 2011

LAOS: Asia a camara lenta

Tras pasar mis gradualmente desvencijadas carnes por la India y China, el destino laboral me ha llevado a un pais del cual, seamos francos, desconocia su localizacion exacta hace menos de 12 meses. Este pais es Laos o Lao PDR. El que llaman el olvidado de Asia, apretado entre Tailandia, China, Vietnam y Camboya, que se ha limitado a recibir ostias de todos lados renunciando al desarrollo economico brutal de alguno de sus vecinos a causa de un comunismo conservador y aguerrido.

Mi base general ha sido Vientiane, la capital y la ciudad mas grande del pais que descansa a orillas del imponente rio Mekong. Segun el Lonely Planet tiene 260.000 habitantes, segun un nativo 600.000. Sea cual sea la cifra correcta, esta urbe no es como el resto de las que he visto en Asia. Hay poca gente, poco caos pero mucha vida (sigue habiendo caos pero es muuucho menor). Se respira un ambiente de serenidad y el clima en la temporada seca (de octubre a mayo mas o menos) es maginifico. La distacia al Mekong es inversamente proporcional al numero de turistas europeos. A orillas del mekong es puro turisteo pero en cuando te metes en la entrañas de la ciudad todo cambia. La gastronomia es absolutamente maravilllosa y segura. He comido de todo, en todas partes y sin consecuencias pero sigo fiel a usar el sentido comun, evitar el agua no embotellada y huir de comidas no cocinadas a menos que sea algo que pueda pelar. Los templos (todos budistas) son maravillosos y muy coloridos, y el mercado central impactante.

Fuera de la ciudad es donde todo cambia brutalmente. Es un rural medieval, muy muy basico, de gente amable y sufrida, de comida rica pero dudosa y con los precios mas ridiculos de lo que os podais imaginar. La unica carretera de asfalto que hay es equivalente a una comarcal cutre europea y cruza el pais mas o menos de norte a sur. Lo demas son carreteras de tierra y polvo rodeadas de los omnipresentes arrozales. Tienen un 80% de cobertura forestal y lo que yo he visto es pura selva y cascadas de ensueño, aldeas de campesinos arrugados, niños asombrados y mas arrozales. Moverse por el rural requiere mucha paciencia ya sea dias cogiendo autobuses caracol o pagandose un coche de alquiler o un chofer local.

Creo que es el pais perfecto para llevar a mi amada porque la oferta gastronomica es variada y segura, el ambiente que se respira es de serenidad y la gente es absolutamente repetuosa y simpatica. Recomiendo ir a Laos para los que se sienten un poco intimidados por el caos y superpoblacion y el exceso de estimulos y ruido que porporciona Asia en general. El visado se puede sacar sin problema en el mismo aeropuerto al llegar, asi que daros prisa en ir porque presumiblemente todo cambiara.

En una semana en Vientiane vi como se cepillaban dos restarantes de bambu miticos a la vieja usanza para hacer el nuevo paseo maritimo y proteccion anti-inundaciones. Solo hay un gran rascacielos (hotel, como no) en el horizonte Mekonginado pero los lugareños advierten que vendran mas. La presencia de todoterreno modernillo estilo Land Cruiser es muy exagerada. Vientiane, y tal vez despues todo Laos, tambien se abren al progreso, todos quieren ser como nostros, abrazar alguna forma de capitalismo pseudo comunista, atraer turistas y dinero, tener acceso a infraestructuras y mejor nivel de vida. No somos quien para decirles que paren solo porque nos gusta verles en sus cabañas de bambu comiendo descalzos pescado seco.